Hoteles
del Silencio de Javier Vasconez
“Una buena foto revela lo que el ojo no
alcanza a ver”
P 155.
Cuando
una novela cumple con su misión es porque conforma un universo narrativo único
que los lectores, al leerlo, son capaces de comprender o descifrar en coordenadas
“conocidas” - kantianas de espacio y tiempo.
Espacio
- narrativo.
En
Hoteles del Silencio los espacios son cerrados porque la historia es casi
asfixiante tanto por el tema como por la naturaleza de los personajes:
habitaciones de hoteles de mala muerte, la papelería París, el estudio del
fotógrafo Félix, el cuarto de baño de la madre por decir un ejemplo, en este
último, el caño se ha tapado y flota la
porquería en el piso penetrando de ese olor todo.
“Los
hostales y pensiones de Fuencarral, sórdidos con grandes escaleras y
habitaciones inmensas, con techos altos de donde cuelgan lámparas que despiden
una luz exigua sobre las camas cubiertas con colchas baratas, todos contaminados
por un oscuro resentimiento” p 23.
Y alguna
otra habitación que guarda sus secretos, sus vicios sus sordideces ¿recuerdan
alguna?
Ahora
bien, ¿Qué significa que el espacio narrativo sea expuesto como lo hizo el
autor?
P 319 “es en esos hoteles del silencio, dispuestos por la
ciudad como cajas de resonancia donde a veces se oye el llanto de los niños al
amanecer”.
La
ciudad en la que se desarrolla claramente sabemos que es sudamericana y muy
posiblemente ecuatoriana como Quito pero que, guarda esa relación barroca de
toda Hispanoamérica con España, y en este caso particularmente Madrid. No es para nada la ciudad que ahora conocemos
como cosmopolita y digital, no, es una ciudad de un país conocido, como el
nuestro, con sus callejones sin luz, sus montones de basura, sus esquinas con
estanquillos y puestos baratos. Donde seguramente hay un cadáver enterrado o
escondido por aquí o por allá.
Cuando leí esta novela me recordó tanto a mi
ciudad porque se presiente que si abriéramos las alcantarillas saldrían los
desaparecidos, los asesinados, los invisibles como en ese video Thriller de
Michael Jackson.
Ciudad;
recipiente de los delitos, donde las ratas y los rateros conviven, calles donde
susurra el miedo, donde suceden los secuestros… pero también donde se dan los
encuentros y, esta novela trata del encuentro de dos míseros seres humanos,
frágiles y heridos por la vida misma.
Loreta niña-mujer abandonada por su madre y
preñada por un tal Tito, hombre violento y alcohólico, un truhan igualito al
padre de Loreta, el cual no nos sorprende que esté ausente toda la historia.
Como todos los pseudo padres que abandonan a sus mujeres cuando aparece el
emabrazo.
Loreta por azar, la lluvia, conoce a Jorge un
epiléptico solitario y solterón que tiene un padre alcohólico que los abandonó
cuando él era niño y que su madre se quebró como persona a partir de entonces. ¿Porqué
las historias de los seres rotos provienen de un hogar fragmentado por la
ausencia del padre? Podríamos inventar otra estructura social de apoyo en vez
de la tan desgastada y obsoleta “familia feliz”.
Jorge por
cualquier razón, nunca sabemos si sólo fue el deseo lascivo o una legítima compasión,
le extiende una mano a Loreta y la acompaña durante esos meses de embarazo. A
pesar de sus celos mordaces y laberínticos juntos emprenden el camino del
autoconocimiento.
“Me habría gustado en qué momento de su vida y en qué ciudad
se había hundido en el infierno…” p281
¿Quiénes son estas dos personas? ¿Cuál es su
lado oscuro? ¿Que las sostiene vivas? O más bien, a quién pueden culpar de su
miserable condición.
La ciudad
del relato es el recipiente de estas historias que se tejen en las habitaciones
y estas a su vez, son recipientes de
sexo y erotismo, de gritos, de insomnios, de caricias, de miedos, de
persecuciones. Y en este juego de ruleta rusa o de matrioshkas la travesía conduce al autoconocimiento.
El narrador nos revela que la ficción va más
allá de ese universo narrativo para colarse a la realidad. Igual que el mismo
autor Vasconez se plasma en la ficción para dar un efecto de esfumato al final
o desenlace.
P. 279”Volví a la fotografía del escritor J
Vasconez con su aspecto cansado y tenso… ¿de dónde venía el escritor con ese
aire solitario?
P 281 Me habría gustado preguntarle en que momento de su
vida y en qué ciudad se había hundido en el infierno y también decirle que sus
novelas y cuentos eran iguales a una canción
imaginada por Loreta, donde había una ciudad vigilada por un volcán en la que
nunca paraba de llover.
El
Tiempo
Es
representado por el clima como un instrumento para ambientar o reforzar la
anécdota. Las manifestaciones atmosféricas imprimen el pathos que requiere la
historia. ¿Se fijaron en la lluvia, en la luz del sol?
Un
ejercicio sería buscar una de las descripciones del clima que anticipan al
drama.
El
tiempo interior del relato transcurre del incipiente embarazo de Loreta hasta que
comienzan las contracciones. Esos meses de gestación para dar entrada al nuevo
mundo, a la esperanza, a la renovación. Pero el autor se encarga muy bien de
torcer el camino, el final. Como esa serpiente que se muerde así misma su cola.
Y,
siguiendo con la idea del espacio-tiempo narrativo… Por encima de las calles y
habitaciones donde ellos se encuentran y se persiguen hay un velo terrorífico
que envuelve toda la historia que son los niños desaparecidos para tráfico de
órganos. Como si nos hicieran una radiografía a esta falta de estado de
derecho.
Pag 43 “Hablar de los niños desaparecidos era como
una prolongación de mis dolencias, de los desastres cotidianos, de ese invierno
insoportable, de la lluvia que no paraba del tráfico cruel, empantanado que
bloqueaba la ciudad.”
Podremos
afirmar que es una novela redonda. Ver p 246
El
Misterio de los niños queda esbozado con sospechas inusitadas como la de las
viejitas, para mí que es una denuncia muy clara y un grito de alerta a todos
los que vivimos en ciudades saturadas. Acechadas por el miedo, impregnadas de
violencia, sin estado de derecho, sin una administración de justicia transparente
y donde aparecen cadáveres de niñitos sin ojos tapadas las cuencas con corchalatas
de cocacola.
P122 “Pues
vivir en contacto la maldad nos mimetizó con el resto de la ciudad, Por
eso estábamos cada vez más cerca de la muerte”.
Lo más
sorprendente es el final, una especie de broma onírica.
P330 “Y usted qué hace exactamente? Estoy
esperando que Loreta tenga su hijo.
-Loreta, Loreta…- dijo sin mirarme.- Parece personaje de una
novela.
-a lo mejor lo es.
Como yo
también diría, a lo mejor la realidad supera a la ficción y es más parecida a
la realidad de tantas ciudades donde se escurren los migrantes carentes de
oportunidades, forzados al anonimato, a ser invisibles sin derechos, exilio
provocado por la desigualdad mundial.
Excelente
novela, de un escritor comprometido y de oficio intachable. Orgullosamente
ecuatoriano. Felicitaciones a Javier Vásconez.
Mtra. Angélica Breña