domingo, 8 de marzo de 2015

Comentario deTere Diaque. Absalón, Absalón

Esta obra me remonta al pueblo en el que crecí, donde el tiempo es eterno, la posibilidad de hacer se reduce a oficios o ociosidades. En donde la vida ajena se vuelve la propia, se gira alrededor de ella en silencio y sin conciencia.
En donde si un personaje destaca aunque sea en su falta de moral, este encuentra cierta admiración, por su capacidad de hacer, de romper paradigmas, y prejuicios, en donde el poder se impone ante cualquier situación, o persona.
Me hace preguntar el origen de cualquiera de nosotros, de los exitosos. De los que han hecho grandes fortunas.
Y pienso que no deben de estar alejados de Stupen, quien para imponer y seducir, no tiene escrúpulos, pero si una mirada fija en lo que quiere lograr.
Me hace pensar en quien tira la primera piedra.
Sociedades formadas a través del odio racismo, venganza, necesidades de grandeza para formar patriarcados enfermos. Autodestrucción por falta de moral.
La novela me parece, la más compleja que he leído, llena de nombres de sucesos y pensamientos entrelazados escritos para formar una cuerda
Pero aun asi nos trasmite una situación histórica, humana. Planteada en una familia que gira alrededor de un personaje por demás contradictorio en cierto aspecto.
La descripción y ambiente del lugar se vuelve asfixiante, polvoso, sucio me parece una novela redonda, todo tiene que ver con todo, el  pueblo, la gente las relaciones. Todo es sombrío, lleno de abnegación, y abuso.
La sangre derramada me parece la metáfora de los sucesos en familia conflictos, resentimientos etc. Queda como cicatrices en donde no se vislumbra ninguna posibilidad.
Acontecimientos que se transforman en Genes trasmitidos  que  nos marca una sociedad igual en el presente, en donde el poder, el dinero, el nombre se impone dejando en las salas de los hogares secretos incontables, monstruosidades ante lo que queda es la cegara.
Quentin es mi personaje preferido, pues es el que habré la caja de pandora. Es la voz de la historia dicha en secretos. A veces visibles a veces escondidos.



Leer esta obra es como preparar la tierra para sembrar algodón, desbrechar, quitar, para preparar la tierra, poner las  semillas y esperar la incertidumbre de la cosecha.
Y en su cosecha queda la marca de sangre en las manos del que trabaja y la riqueza en que la vende. Con la sombra de aquellas vidas dejadas en el campo.

Teresa Suárez
Art dealer.

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